Prevenir el cansancio emocional del cuidador

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Publicado el Jueves, 13 Julio 2017 13:28
Escrito por aliad
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Cuidar de una persona en situación de dependencia puede suponer un gran desgaste para los cuidadores, no sólo físico por las actividades que tiene que realizar, sino también emocional. En este último caso surge al tener que hacer frente -al igual que el paciente, pero en otro ámbito- a una enfermedad desconocida y a sus síntomas y tener que aprender a organizar los cuidados con el resto de las responsabilidades diarias.

Este cansancio o fatiga emocional suele aparecer tras un periodo prolongado de sobrecarga o ansiedad y se suele identificar por algunos síntomas, entre ellos, la pérdida de energía y de concentración, irritabilidad o dificultad para comer y/o dormir. Sin embargo, asociarlo al cuidado de una persona dependiente suele ser difícil, ya que son síntomas que también pueden surgir por el resto de actividades diarias.

En cualquier caso, es muy importante que el cuidador sea consciente de la aparición de esta sintomatología para intentar superarlo y evitar que vayan a más y se conviertan en crónicos, ya que, en estos casos, puede derivar en problemas graves de salud y afectar, en consecuencia, a la calidad de los cuidados que presta.

Según recomiendan los profesionales, para intentar superar el cansancio emocional, las personas que ejercen de cuidadores deben tener en cuenta una serie de aspectos:

- Reconocer que existe un problema, identificar cuáles son las causas y cuándo aparecen.

- Una vez reconocido e identificadas las causas, intentar solucionarlo si está sus manos.

- En caso que la solución no dependa del cuidador, aceptarlo y adaptarlo a la realidad de la mejor manera posible.

- Ante situaciones complicadas, valorar los pros, contras y las posibles consecuencias de las alternativas que el cuidador puede tener a la hora de actuar.

- Evitar, en la medida de lo posible, la sobrecarga mediante una planificación anticipada de la semana.

- Aunque se haya perdido el apetito, el cuidador debe obligarse a cuidar su alimentación, sobre todo, con un desayuno completo, que le aporte energía desde el inicio del día.

- Intentad dormir entre 6 y 8 horas. En caso de que no sea posible, se puede complementar con una pequeña siesta.

- Realizar ejercicio físico o estiramientos, aunque sea en pequeñas dosis.

- Desconectad al final del día haciendo algo que no esté relacionado con el cuidado y dedicad tiempo en la semana a hacer actividades de ocio.

- Compartir con personas del entorno las emociones, sobre todo, las negativas.

- Estableced unos límites en los cuidados para evitar el agotamiento.

- Marcar un pequeño objetivo para el día o la semana os dará fuerzas para levantaros cada mañana

- Buscad ayuda profesional en caso de que por uno mismo no pueda.